Alejandro -alelopiedra- nos manda este relato. Una historia estupenda con final feliz en forma de roballo precioso. Gracias, Alejandro. Horas de pesca fructíferas las vividas en la mañana de hoy martes,15 de abril, con tiempo agradable, despejado, sin viento, mar con marejadilla suave, manto de espuma generoso aunque no excesivo, y serie de olas continuas y seguidas, que hacían presagiar alguna que otra picada como así fue. En la segunda varada, literal, nada mas caer al agua y dar dos manivelas de carrete, picó la primera, que devolví por apenas superar la medida reglamentaria. Sin foto, pues no quería dañar al animal en su ansiada libertad. Mi primera lubina con el Terrif, color sardina. Media hora después, en una punta donde había que estar atento a las salpicaduras de las olas que allí se levantaban (de metro y medio aproximadamente) pesco la segunda, de 49 cm y 1,2 kilos, que presenta dura batalla al venir clavados los triples por la zona de los opérculos. Tanto es así que pensé ...